Grupo de Desarrollo de Capacidades Universitarias

El grupo de discapacidad intelectual GDCU en la Universidad Marista, tiene como objetivo la capacitación en habilidades laborales. Algunas de estas habilidades tienen que ver con el seguimiento de instrucciones, aprendizaje de uso de materiales, equipos y  herramientas, agilidad en la ejecución, comunicación efectiva con apoyos y jefes, demostrar honestidad, ser tolerante a la frustración y a los cambios, entre otros.

Dichas habilidades laborales se ejercitarán por medio de diferentes talleres proyectados a lo largo de 4 años de capacitación, algunos de estos talleres son: radio, televisión, serigrafía, hidroponía, estética canina, teatro, cocina. El último año de capacitación estará dedicado al desempeño del taller que más les haya gustado en los años anteriores.

Además de los talleres laborales, algunas de las materias que llevan cada semestre son: taller de desarrollo humano y formación profesional en la carrera de psicología, inglés y humanística que son tronco común con las demás carreras, educación física, lengua de señas mexicanas y música. Basados en el programa individualizado de aprendizaje, los alumnos podrán ser parte de alguna de las materias de alguna de las licenciaturas de la universidad dependiendo de sus habilidades e intereses, además de que cumpla con los requisitos básicos para estar en el aula escolar.

Son estudios sin validez oficial pues no son estudios de licenciatura propiamente dichos, nuestro objetivo es que al finalizar los 4 años de preparación, estén listos para ingresar a algún empleo a nivel técnico.

El horario de clases es de lunes a viernes de 8 am a 2:30 pm en las instalaciones de la Universidad Marista. La universidad cuenta con transporte escolar, este transporte abarca diferentes puntos en la ciudad.

El costo del grupo es de $7600 mensuales estando incluida ya la inscripción, con posibilidad de ingresar al concurso de beca que se ofrece al inicio de cada semestre.

Estamos convencidos que este grupo es una gran oportunidad para que los chicos diagnosticados con alguna discapacidad intelectual sigan su preparación en la vida adulta, tengan la oportunidad de relacionarse con otros chicos de su edad, de sentirse bien recibidos, importantes y con la oportunidad de realizar sus sueños y al conseguir un empleo, puedan sentirse plenos, tanto ellos como sus familias, sabiendo que todo el trabajo y esfuerzo realizado los años previos, ha valido completamente la pena.