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Biografía del H Basilio Rueda Guzmán

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Biografía del Siervo de Dios, BASILIO RUEDA - ruega por nosotros
H. Basílio Rueda Guzmán, 1924-1996

1924 Octubre 16

El Hermano Basilio nace en Acatlán de Juárez, México. Es el cuarto hijo de la familia y recibe en el bautismo el nombre de José Basilio. No tenía sino cuatro años cuando perdió a su querida madre.

1942

En el mes de julio entra al juniorado de los Hermanos Maristas, en Tlalpan. Emite sus primeros votos el 8 de diciembre de l944 y hace su profesión perpetua el 1º. De enero de 1950.

1947

Da principio a su carrera apostólica, entusiasma a sus alumnos, crea entre ellos y en sus colaboradores un ambiente de sana emulación y se involucra inmediatamente en los grupos de acción católica y animación de catequesis en los barrios populares. Juega un papel importante en la organización de “Cursillos de Cristiandad”. Al mismo tiempo continúa sus estudios de filosofía y el 17 de diciembre de 19961 sustenta su tesis de maestría en filosofía titulada: “Ser y Valor”. Se trata de una verdadera tesis de doctorado, afirman sus profesores. Entre tanto será profesor en el juniorado de Querétaro y luego director del mismo entre 1955 y 1957. Termina su período inicial de apostolado como profesor en el CUM (Centro Universitario Marista). Sus estudios universitarios, su participación en los Cursillos, los cursos de filosofía dictados entre los Jesuítas son sus primeras aperturas a un mundo más amplio que el horizonte marista y revelan ya su audacia apostólica. Recordemos también que Basilio se va a llamar hijo espiritual de su profesor Oswaldo Robles, un laico de una vida espiritual excepcional Así Basilio agrega a su sello marista el sello de un hombre universal.

1960-64

Es miembro del equipo del Padre Ricardo Lombardi en el movimiento “Mundo Mejor”. En Ecuador será el responsable principal dando retiros y conferencias muy apreciadas por los más diversos auditorios: obreros, políticos, gente de iglesia y personas consagradas. Sus conferencias son un desafío para religiosos, sacerdotes, obispos, y políticos que quieren sobresalir y entusiasmarse a trabajar por el bien. Realiza también su siembra en los países vecinos: Colombia, Venezuela, Chile…Tiene la costumbre de tratar con su equipo y con el auditorio en general los problemas nacionales, internacionales, políticos, económicos, religiosos a la luz del Vaticano II. Para él y para la congregación es un momento de gracia extraordinario: Basilio nuestro futuro Superior General aprende a respirar con los pulmones de la Iglesia y del mundo, a medir a los hombres y sus problemas con horizontes muy amplios. Aunque trabajando fuera del Instituto participa en calidad de Hermano Marista en equipos sacerdotales y reafirma constantemente su pertenencia incondicional a la Congregación. La fibra marista será siempre muy fuerte en el alma de Basilio.

1965-67

Es nombrado Director del Segundo Noviciado primero en Sigüenza y luego en el Escorial. Revoluciona los cursos mediante contenidos modernos, haciéndolos más humanos, centrándolos en el Evangelio, con apertura a las llamadas del Concilio y a los problemas del mundo moderno. De hecho, transfiere el espíritu y la experiencia que le había dado el Mundo Mejor, a ese centro de formación de Maristas adultos y responsables. Los segundos novicios se manifiestan llenos de entusiasmo y encuentran en Basilio a alguien que les abre sus propios caminos intelectuales y apostólicos para responder a un mundo en pleno cambio. Y Basilio se conserva sencillo, cordial, atento a los gestos humanos de simpatía alegría y humor. Tiene el arte de distensionar las situaciones difíciles. Por su acierto en todos los campos es elegido como delegado al Capítulo General de 1967.

1967

El 24 de septiembre, es elegido Superior General para un primer período de 9 años. Fue una sorpresa y una alegría. Sorprende pues para muchos él no tenía, los títulos para llegar a ser Superior General: no había sido ni Consejero General, ni Provincial. Pero se sintió la alegría de tener a la cabeza de la Congregación a un hombre intelectualmente muy bien dotado y además de una gran apertura merced a su experiencia internacional. El trabajo que este nuevo Superior debía asumir era excepcional: volver a las fuentes del Instituto y renovarlo como lo pedía el Concilio (aggiornamento) y una sociedad que evolucionaba velozmente. Lo más pronto que le fue posible comenzó la visita al mundo marista para conocer la realidad. Deja la administración directa del Instituto a su Vicario, el Hermano Quentin Duffy y toma para sí la animación pastoral: visitas a las comunidades y por eso muchos viajes y disponibilidad de tiempo para escribir, recibir y escuchar a los Hermanos. Prácticamente él estaba viajando constantemente para poder visitar a los Hermanos allí en donde trabajan y animar los retiros espirituales en casi todas las provincias. Período difícil es el que sigue al Concilio: el mundo, la Iglesia, la vida consagrada cambian rápidamente en medio de una juventud contestataria y de una generación adulta inquieta. Basilio fue una gran suerte para nuestra Congregación pues gracias a él, se inicia con firmeza el cambio pedido por el Concilio. Por naturaleza él está abierto a toda sana novedad y a menudo marcha a su vanguardia. Durante este período escribe circulares extraordinarias: Un Capítulo para el mundo de hoy, Las llamadas de la Iglesia y del Fundador, Sobre la Oración y la Vida Comunitaria, ésta última es una verdadera obra maestra leída y estudiada por muchas otras congregaciones religiosas. Las circulares sobre la Oración y la Obediencia son joyas sobre la comprensión de la vida religiosa. Tenía en taller la circular: Un Nuevo Espacio para María, todas ellas lo presentan como a una persona conocedora del mundo y de los hombres y sobre todo lo revelan como un religioso convencido y amante del Señor. Tenemos que reconocer que la Congregación ha contraído una enorme deuda de gratitud con el Hno. Quentin Duffy durante l8 años, Vicario del Hermano Basilio. El asumió el trabajo administrativo, discreto, monótono si se quiere, pero que era indispensable y que permitió a Basilio abrir sus grandes alas al genio de los contactos y animación. Pero cada vez que regresaba a Roma retomaba las riendas de la administración.

1976

Contra toda previsión, he aquí que el Hermano Basilio ha sido elegido Superior General por una gran mayoría de votos. Como era su costumbre, se va entregar de cuerpo y alma a las visitas, a la animación de retiros y a la dirección espiritual. En la Congregación nos vamos acostumbrando a un Superior General que trabaja todas las noches hasta las 2 o 3 de la mañana. De este período son las circulares sobre el “Proyecto Comunitario” que debía dar a las comunidades un estilo de vida más evangélico y más apto para responder al hombre de hoy y de su entorno “Un Nuevo Espacio para María” presenta muchos puntos de vista teológicos de avanzada y abre espacios a los Hermanos para manifestar confidencias de sus vidas relacionadas con la Buena Madre y poner en claro entre ellos que el Vaticano en manera alguna ha dejado de lado a la Santísima Virgen. La circular sobre la Oración será una de las más apreciadas pues corresponde a una de las metas que se propuso el Hno. Basilio- En todos los retiros que daba, la oración ocupaba lugar preponderante. Finalmente, la circular sobre la Fidelidad que es como el canto del cisne, el gran Magníficat que hizo cantar a toda la Congregación marista. Una de las alegrías del Hermano Basilio al publicar por todo el mundo esta circular, fue la de haber escrito un párrafo de gloria en honor de la Iglesia, por la fidelidad de tantos Hermanos, en un momento de prueba y hasta de humillación para ella.

1985

Después del Capítulo pudo gozar de la dicha de un año sabático del cual dedicará una buena parte a la oración y a la espiritualidad y además tuvo el gozo de visitar la Tierra Santa. Dieciocho años de Superior General en un período de tanta turbulencia recorrió millares de kilómetros, predicó centenares de retiros, dictó muchas conferencias, aplicó muchas encuestas, escribió más de 2.500 páginas de circulares, acompañó espiritualmente a muchos Hermanos y a otras personas y escrito más de 50.000 cartas a sacerdotes, amigos, antiguos alumnos y Hermanos. Su experiencia humana fue una de las más ricas y por eso se convirtió en una autoridad a la cual se acudía con gusto.

1986

Regresa a México y es nombrado maestro de novicios de México Central e invitado por el Hno. Charles Howard, pone todo su empeño en el lanzamiento de la Familia Marista.

1990

Organiza la dirección de un curso de l8 meses para maestros de novicios en Oasis, cerca del Lago Albano (Roma). Tan grande era la confianza que se depositaba en él que se puso en sus manos la formación de los futuros maestros de novicios maristas, porvenir de la Congregación. Precisamente en este tiempo y en esa misma casa muere el Padre Rotondi fundador del Oasis, gran amigo de Basilio. Era el Padre que quería fundar una congregación de sacerdotes al servicio de los Hermanos, por la admiración que tenía al Hno. Basilio y a la Congregación. El Padre Rotondi muere en los brazos del Hno. Basilio.

1991-96

Toma de nuevo el cargo de maestro de novicios, pero esta vez de las dos provincias mexicanas. En medio de los jóvenes él es: padre, formador, hermano y amigo. Crea amplios espacios de libertad, de alegría para la vida de familia y para la unión con Dios. El programa de formación que había elaborado para los novicios y los especialistas que él había escogido, nos llama la atención por lo serio, por la amplitud y el equilibrio humano que lo guían. Sabía formar hombres y apóstoles.

1996

El 21 de enero entra a la pascua definitiva con la vuelta al Padre. El funeral fue celebrado el 23 de enero de 1996, se trata de una apoteosis de agradecimiento y amor. De acuerdo a su voluntad fue incinerado y sus cenizas reposan en la Quinta Soledad, casa provincial de México Central.

Basilio nos enriqueció con su persona, su pensamiento y sobre, todo con el gran amor que profesaba a los Hermanos, amor que nos sigue brindando hoy desde el cielo.

CAMINO DE SANTIDAD

El decreto de apertura del proceso para la causa del hermano Basilio se firmó en Guadalajara el 7 de junio de 2004 y el tribunal diocesano se constituyó el día 19 de junio del mismo año en el Sagrario Metropolitano de dicha ciudad. Durante casi dos años escuchó la deposición de 42 testigos. Las Comisiones de Censores Teólogos y de Historiadores constituidas en 2007 debieron hacer un minucioso y largo trabajo de investigación de los escritos publicados e inéditos del hermano Basilio cuyo informe entregaron al tribunal en 2011. Las actas del tribunal que dan fe de todo el trabajo realizado se entregaron en Roma el 20 de abril de 2016.
La Congregación de las Causas de los Santos después de analizadas las actas del tribunal diocesano de Guadalajara consideró que debían aportarse algunos testimonios más procedentes del clero y de personas que no pertenecieran al Instituto marista. Para ello hubo que constituir un nuevo tribunal que inició sus trabajos en 2017 para escuchar 21 testigos más. Las actas de lo actuado por este tribunal conocidas como “proceso supletivo” se entregaron en la Congregación de las Causas de los Santos el día 9 de octubre de 2019. El decreto de validez que ha sido publicado con fecha 20 de diciembre confirma que se da por concluido el proceso diocesano llevado a cabo en Guadalajara. Ahora se inicia el proceso romano cuyo primer paso consistirá en el nombramiento de un Relator de la causa y la entrega al Postulador de los volúmenes de la Copia Pública de las actas del tribunal de Guadalajara (México) para que se pueda proceder a la elaboración de la Positio que demuestre la santidad de vida y virtudes así como la fama de santidad del hermano Basilio. Gracias sean dadas a Dios.